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Exposición feminista: El color no tiene género.

Esta semana, todo el alumnado ha participado en la exposición feminista "El color no tiene género".

Esta partió de la idea del libro "El niño que no quería ser azul y la niña que no quería ser rosa" de la autora Patricia Fitti. Este cuento infantil trata los patrones de género de la sociedad para que no aplasten la creatividad e imaginación de los niños y niñas encasillando a cada uno/a en un color.

Como bien se sabe, vivimos en una sociedad donde si eres niño, serás muy azul; jugarás al fútbol y te gustarán mucho las construcciones. Si naces niña,  serás muy rosa, convivirás con tus muñecas y tus vestidos de princesa. 

Estos patrones no solo afectan al material de juego de los niños y niñas, sino que también se adentra en la conducta que se impone a cada niño y niña según el género que tenga; las niñas tienen que demostrar ser siempre femeninas, pero ¿qué es ser femenina?, ahí está la cuestión... También está culturalmente mal visto que digan palabrotas. Por la parte de los niños, no se les permite llorar, siempre teniendo que estar demostrando su "masculinidad" (otro término difícil de definir), y por supuesto, no se pueden intercambiar los roles; los niños no pueden jugar o usar aquello que socialmente otorgamos al sexo opuesto, como por ejemplo, maquillaje; y las niñas, por su parte, no pueden  interesarse por trabajos que impliquen fuerza física, o sean demasiado agresivos.

Esto es lo que estamos viviendo y afortunadamente gracias a las teorías feministas y docentes feministas, estamos consiguiendo un gran cambio en materias de igualdad, especialmente en las aulas. Hay que trabajar que los juegos ni los materiales que son usados, no tienen género. También debemos dejar claro que los roles de género son construcciones  aceptadas y aprobadas por la sociedad, pero no por eso tienen que ser ni válidas ni justas.

Tenemos que educar en la igualdad partiendo de las aulas de Educación Infantil, para no llegar a construir en ningún momento de su vida (o por lo menos, no hasta los 6 años) estos roles de género, tenemos que debatir con el alumnado sobre el buentrato a las personas, no solamente sobre el maltrato y, sobre todo, educar en la diversidad. No todos los niños y niñas son iguales, debemos respetar sus diferencias y no solo eso, sino que que estas sean significativas e inclusivas en el aula, valorizándolas, demostrando que todo suma.

 

En base a esta reflexión, he decidido contar a cada niño y niña, de forma individual, el cuento anteriormente mencionado. Posteriormente los/as animé para plasmar su opinión a través de un dibujo que iban a crear ellos y ellas en un pequeño papel.

La idea fue atractiva pero el miedo al papel en blanco prevalecía. Al principio costó un poco realizar este dibujo, pero el resultado ha sido muy favorable.

 

El resultado ha sido el que se puede ver en las siguientes imágenes, recogidas a través de una pequeña instalación artística donde cada dibujo está sujeto a un lazo violeta. Esta instalación está visible tanto para el alumnado como para las familias que acuden al lugar de realización de las clases.

UN FUTURO IGUALITARIO, ESTÁ POR LLEGAR....


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