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La vida tras las rejas. Mi experiencia en el centro penitenciario de Teixeiro (Galicia).

LA VIDA TRAS LAS REJAS

Patricia Cortés Cuadrado

Resumen

La vida en la cárcel, ¿cómo es una cárcel por dentro?, ¿todos los internos/as son iguales?, la autora analiza todas estas preguntas a raíz de la vivencia durante tres días en la prisión de A Coruña y de los testimonios de los internos/as, como consecuencia de la realización de un curso organizado por la Universidad Nacional a Distancia.

 

¿LA CÁRCEL?

Hace apenas dos días terminaba para mí uno de los mejores cursos que he realizado. Este versaba sobre las nuevas vías de reinserción y con ello los módulos de respeto y terapéutico. La gran importancia e interés que me nacía por saber más sobre esta temática se incrementó cuando descubrí que el lugar de celebración sería la prisión de A Coruña, en Teixeiro, así que para allí me fui. El ambiente era realmente bueno, sobresale la limpieza con la que están tratadas las instalaciones donde son los propios internos/as (en su mayoría) los que se dedican a ello desde las 09:00 de la mañana. Paseando por los espacios se pueden observar grandes murales pintados por los internos/as, sinceramente son espectaculares y es necesario parar a verlos tranquilamente y por otro lado, destacar la escasez de vigilancia que bajo mi punto de vista era poca o eso nos hicieron creer. Además, tuve la gran oportunidad de conocer un módulo, concretamente el 7, la verdad que me dejó abrumada y rompió con cualquier visión que tuviera de las prisiones. Al entrar, había un gran hall recibidor, que conducía a un comedor en el que se encontraban mesas con 4 sillas cada una, al lado de este, un gran patio que llevaba a la escuela y la biblioteca, y en cuanto a las celdas, son por persona y equipadas con ducha, lavamanos, inodoro, cama, y televisión. Realmente me dejó impactada el módulo en sí, ya que llegué a tener la sensación de estar en otro sitio hasta que volví a escuchar el ruido de las puertas y volver a saber que seguía en la prisión, pero debo decir que un ambiente como 

ese se puede garantizar una reinserción y una reeducación, sin lugar a dudas. En cuanto a la relación que tuve con los internos/as durante los tres días fue muy buena, se notaban sus ganas de comunicarse con gente nueva, por lo que los funcionarios/as no tuvieron ningún inconveniente en dejarnos hablar con ellos/as libremente. Me gustaba hablar con ellos/as, observaba como algunos/as de mis propios/as compañeros/as sentían miedo cuando estos/as se les acercaban pero yo simplemente me dedicaba a hablar con una persona o más bien escucharla.

 

¿CÓMO ES LA VIDA EN LA CÁRCEL?

“La vida dentro de la cárcel es dura”, y así fue como empezaban todos los testimonios de los internos/as. Me contaban la exigencia de la prisión, lo que te costaba estar en un módulo que no fuera conflictivo y lo que hay que hacer para estar en él, es decir, en Teixeiro, hay 14 módulos, y entre ellos, hay varios que para estar en ellos, debes tener una gran responsabilidad, realizando las tareas oportunas, teniendo un comportamiento adecuado y cuidando la higiene personal. Lo último parece un poco raro por así decirlo, pero realmente lo tienen muy en cuenta. Además, me contaban como la relación con sus propios compañeros/as influía de manera importante llegando a la expulsión del módulo si fuera pertinente.

 

”SI ESTÁN AHÍ ES POR ALGO”

Resulta evidente comprender que las personas que están en una prisión es por cometer un delito, que puede ser mayor o menor, algunos cuesta nombrarlos e incluso creérselos pero también no debemos olvidar que son personas, que vida solo hay una y lamentablemente no nacimos aprendidos, por lo que cometemos errores y debemos pagar sus consecuencias. Así mismo, creo que muchos o incluso me atrevo a decir que todos, se pueden prevenir desde la Escuela, la Educación es poderosa, sobre todo la que se lleva acabo entre los 3 y 6 años, por lo que tenemos que apostar por una Educación más sólida, apoyarla, valorarla y respetarla. Estos días observé caras de resentimiento, de angustia, de arrepentimiento y ganas de cambio, ayudemos, hay que favorecer la reeducación que se lleva a cabo en las prisiones, no se conseguirá con todos/as pero si se llega a conseguir con 1 de cada 10, estaremos consiguiendo algo, y no debemos parar hasta conseguir un mundo más humano en el que prime la empatía, respeto, tolerancia y solidaridad.

 

 

A Coruña, 2016

 

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